Un Poema, tres historias y una verdad, de Carlos Llanos

Por: Samuel Cavero

      «La Poesía, -nos dice Gerardo Diego-, es la creación por la palabra mediante la efusión amorosa, la libre invención imaginativa o el pensamiento metafísico.»  Que gran verdad cuando se trata de explicar la obra poética del poeta y sociólogo Carlos Llanos Solís.

     El libro Un Poema, tres historias y una Verdad es en realidad una sucesión de historias de amor, de nostalgias y soledad, compendió de tres libros de poesía publicados en una sola edición, publicados en la plenitud de su vida, cuando uno se hace más sabio, a los sesenta años. Su autor es el sociólogo peruano Carlos Llanos, quien hace ya treinta años que emigró a Australia. Y ese viaje y su estadía no ha sido fácil, testigo del abrirse camino profesionalmente en ese país angolosajón, de culturas tan múltiples y de tantas distancias con el Perú es el escritor Samuel Cavero que lo conoció allá por los años 2001 y 2005.

      Pero el poeta Carlos Llanos llegó a Australia mucho antes. Y convivió con la soledad y el silencio, con las penas y sufrimientos. De allí el carácter nostálgico de su poesía. Nos recuerdad el primer libro a Bécquer y Amado Nervo, el segundo libro tiene ya un aliento amoroso más firme y conmovedor que nos recuerda a la poesía de poetas de talla universal como Rubén Darío y Pablo Neruda. Y el tercer libro es más filosófico y reivindicatorio con el Perú en todas sus esencias y cultura, sin dejar de ser igualmente un libro del poeta que anhela retronar a su tierra. Y bien, qué feliz momento. Si en varios poemas nuestro compatriota Carlos Llanos Solís le cantó a esa agridulce espera, a ese inminente retorno que muchas veces le pareció que nunca iba a llegar, su notable poesía es  ese sueño de volver a su terruño, ser por fin feliz en su patria,  y estando acá, en su Perú al que le canta con sentidos versos,  qué mejor que rendir tributo a su creación poética.

       Desde entonces esos afectos y querencias por su Perú, su cultura, historia, tradiciones, arqueología, comidas, gentes, barrios, amores, familia y todo lo que refiere en su poesía no se han perdido, muy por el contrario se han magnificado encandilándonos en versos líricos de gran dolor universal y  sensibilidad poética.

Gerardo Diego, en Antología. Madrid. Editorial Signo, 1 937,p.397

    «Los poemas, -nos dice Luis García Montero-, no son expresiones de verdades personales transcendentes, sino premeditadas construcciones personales, artefactos lingüísticos propios, palabras sobre palabras, capaces de posibilitar el hecho poético tanto en el momento de la creación como en el momento de la lectura. Los poemas son un territorio que no tiene como misión expresar verdades interiores, sino crear las condiciones de una verosimilitud poética emocionante. La poesía se justifica finalmente cuando el lector se cree el poema, del mismo modo que nos creemos el argumento de una película o la historia que nos cuenta un amigo.»

     En ese sentido siendo la poesía premeditadas construcciones lingüísticas, según Luis García Montero, quien cree que la poesía no son expresiones de verdades personales trascendentes, hay sin embargo en Carlos Llanos Solís, un aliento intimista y autobiográfico muy personal contracorriente a la postura de Luis García Montero que se puede incluso seguir y cotejar. Y en todo caso hay mucho de autobiográfico. Y no se puede entender la soledad, el desamor y el amor si el no la hubiese vivido como lo vivió y lo supo escribir.

     «La poesía, -nos dice Pedro Salinas-, se explica sola; si no, no se explica. Todo comentario a una poesía se refiere a elementos circundantes de ella, estilo, lenguaje, sentimientos, aspiración, pero no a la poesía misma.»  Quizá esa sea la gran verdad oculta detrás de este libro el hecho de que al PERÚ aun a la distancia no se le puede olvidar se tenga lo que se tenga y se viva donde se viva. 

         El libro Un Poema, tres historias y una Verdad de nuestro compatriota Carlos llanos Solís (más bien es una una sucesión de tres libros, como he dicho, en la plenitud de toda una vida). El libro en mención es además un invitación  a conocer como desde las Antípodas se le puede cantar tan bien al amor, a la vida, a la peruanidad. Sus versos son versos trascendentes, pues nos invitan en cotidianas y originales reflexiones  a conocer los trasfondos de la filosofía personal y  la sabiduría del HOMBRE a través de la poesía que se hace nostalgia, soledad, desarraigo, amor por la madre y la mujer idolatrada y es carne viva en contra del reloj del tiempo en el poeta.

      El libro Un Poema, tres historias y una Verdad tiene sus propios títulos. El primer libro se titula Un poema de Amor y contiene 42 poemas- El segundo libro titulado Nostalgia contiene otros 42 poemas.  Y el tercer libro al que el poeta ha titulado Anhelo, Amor y Pasión contiene nada menos que 88 poemas. Los poemas se hilvanan unos a otros hasta por los títulos en una línea temporal que es la línea misma de la vida.

      El libro está escrito en versos muy sencillos, profundamente existenciales, pero muchas veces rimados, hilvanados con rima consonante y a veces asonante, su uso preferente y con el que se siente más cómodo el poeta son las cuartetas y el uso del tiempo presente para dejar sentir sus propias reflexiones personales, lo que le dan a su poesía un temple personalísimo e intransferible que podrá apreciarse cuando se invite fraternalmente a dar lectura a Carlos Llanos, el hermano poeta que hoy por fin retorna a su patria aunque brevemente, pero al fin y al cabo retoma primeros lazos con  este Gremio de escritores que se place en darle la bienvenida,  en acogerlo, y escuchar su palabra. Pues nuestro Gremio de Escritores es siempre solidario, fraterno, hermano, y no puede hacer lo menos con un compatriota nuestro y encima poeta laureado en Australia que incluso ha sido miembro de jurado de concursos literarios.

     Demos pues la bienvenida a Carlos Llanos Solís notable poeta cuyos versos resuman al final de su fructífera vida no una verdad (título de su libro) sino muchas verdades, pero también  la gran verdad  que ya está en alguno de sus versos de que nadie es profeta en su tierra, verdad del que se va de su tierra como emigrante aprende a quererla a su patria tanto o más que el que vive adentro.

      Sus versos nos traen múltiples reflexiones del que nació pobre, en humilde cuna y se hace con gran templanza en la vida abrumado por las nostalgias, las soledades y  los desamores, también por el gozo de estar cerca de su niña musa, acaso su gran amor, sintiendo aun así (con ella y sin ella) el peso de la soledad, el peso de la levedad de la que nos hablaba Kundera, pero también de una experiencia mística (a lo San Juan de la Cruz) o con sueños de visionario ( a lo Adolfo Bécquer).

 

Bbliografía:

-Gerardo Diego, en Antología. Madrid. Editorial Signo, 1 937,p.397

-Luis García Montero: Confesiones poéticas. Granada. Diputación Provincial de Granada, 1993,p.168

-Pedro Salinas en Gerardo Diego: Antología. Editorial Signo, 1934, p. 318