Estado de la lectura, creatividad, creadores  y promoción de la literatura en  el territorio peruano:   Problema y Posibilidad

 Por:  Samuel Cavero Galimidi  ©

EL DESAFÍO DE LAS LITERATURAS REGIONALES

I.- INTRODUCCIÓN:

Este ensayo propone enaltecer la importante trayectoria de Conglomerado Cultural de Lambayeque, Chiclayo y por eso hace una revisión reflexiva y crítica del proceso de lectura, creatividad y promoción de la literatura en el territorio peruano. Sigue la teoría de Jean Piagget del  desarrollo cognitivo y afectivo. Pero reseña además desde una perspectiva integracionista el abanico regional  de  narradores y poetas del norte peruano, del departamento de La Libertad y Cajamarca, a fin de que se les conozca y valore de mejor manera.

II.- DESARROLLO (PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA):

      ¿Cómo contribuimos los escritores a que los educandos lean y comprendan nuestros textos? ¿Está habiendo un contacto directo escritor-educando más allá de los congresos literarios y eventuales visitas a los colegios y las escuelas? Este, debemos reconocerlo, es todavía nuestro talón de Aquiles. No se ha producido la gran avanzada cultural desde los narradores y poetas hacia el pueblo, pese a que la poesía por ejemplo es el diálogo del hombre con su tiempo (1).

  “Nos hemos olvidado de la lectura recreativa que es el cimiento para la comprensión lectora y el razonamiento matemático. Está demostrado que aquellos jóvenes a los que sus padres les leyeron de niños alcanzan el mejor desarrollo de todas sus capacidades e inteligencia”, afirma Maritza Valle (2), actual Presidenta del APLIJ y no le falta razones.

    Se dice que en nuestro país hay una gran preocupación por la educación de nuestros niños y jóvenes y por su futuro. ¿Aquello se esta cumpliendo a cabalidad? ¿Cuales son nuestras limitaciones de nuestro actual sistema educativo? ¿Qué está fallando? ¿Qué fue del Proyecto educativo nacional? ¿Qué nos hace falta? ¿La existencia de tecnófilos y tecnófobos, pone en peligro el uso de la tecnología en la educación? ¿Si el Plan Lector se propone lograr crear hábitos de lectura, cómo lograr lo más difícil la comprensión lectora y la motivación en los niños y jóvenes? ¿No es también necesario algo más difícil aún: el gozo estético del lector-oyente el que está en juego? ¿Y no se hace más fácil y económico lograrlo con un Plan Oyente paralelo?

      Según César Ángeles Caballero  en esta crisis, el factor o elemento estructural básico es el maestro peruano, distorsionado en su auténtica vocación y su equivocada formación docente. Así lo prueban estructuralmente las evaluaciones efectuadas, en lo que atañe a su deficiente formación matemática y lingüística. Dentro de esta última, el problema de la comprensión de la lectura es el más grave, agudo, insólito y penetrante. El docente peruano de todos los niveles no sabe leer y desconoce la correcta y adecuada enseñanza-aprendizaje de la lectura correcta: adecuada, formativa y duradera, denominada lectura vital o lectura-trabajo. El panorama en los estudiantes peruanos es igualmente preocupante: los niños de nuestro país, nuestros niños, no comprenden lo que leen. Comprenden en algunos casos casi nada. “Solo deslizan sus ojos chinitos por las líneas, mas en sus noveles cerebros no se desarrolla ni se desarrollará jamás el pensamiento crítico. Al menos que hagamos algo ahora”, nos dice Rocío Silva Santisteban (3)

           César Ángeles Caballero enfatiza además que parte del concepto de que la lectura vital se basa en una atenta compenetración inteligente del lector con el autor y su obra, es decir, de una profunda simbiosis entre el lector y el texto (el actor), para entender mejor, consustanciarse e interpretar críticamente lo leído. En otras palabras, asimilar el contenido, materia o tema. De no seguir este derrotero metodológico, entiéndase, no se ha leído correctamente, pues no se elaboran las fichas de lectura que encierra interpretación crítica en cuatro valores: contenido, histórico, científico y de opinión personal.

       Luis Jaime Cisneros por su parte sostiene: “El Plan Lector busca despertar el interés, el hábito de la lectura. Ante todo, es necesario tener idea muy precisa de lo que la lectura significa. Leer es una operación compleja que requiere mucha atención. Estar atento reclama una actitud de la inteligencia y una sana intención de comprender los textos” (4). Tengamos en cuenta las pruebas PISA y el de la UNESCO en donde el Perú reflejó su pobrísimo nivel de comprensión lectora. Es por eso importante incidir además en las estrategias de lectura cognitivas y metacognitivas del aprendizaje (5) y que el Plan Lector debiera abarcar todos los niveles de comprensión lectora, así el nivel literal, el  nivel inferencial, el nivel metacognitivo y el nivel crítico, de creación, recreación y producción de textos literarios.

      Siguiendo a Luis Jaime Cisneros todavía hay quienes creen ingenuamente que el que sabe identificar las letras de un texto, ya sabe leer. Hay quienes creen (como escritores) que escribiendo y publicando sus creaciones literarias allí termina su papel de liderazgo cultural frente a la sociedad. Y hay quienes creen asimismo que si se lee con un diccionario a la mano se aprovecha más la lectura. Hay que convencerse de que la lectura no busca identificar letras de un texto, ni siquiera reconocer significado de las palabras que ese texto encierra. Se trata de comprender el sentido de un texto. Y esa tarea no es fruto de la actividad de los ojos fisiológicos, sino de la atenta intervención de los ojos mentales. Leemos el sentido de un texto, y no el significado de las palabras que lo integran. Se lee en contexto. Y eso no requiere velocidad sino necesaria y meditada reflexión. Meditar lo que vamos leyendo nos hace persona.

       ¿Y por qué esta campaña lectora nacional? ¿Se pondrá fin, de ese modo, a la crisis del sistema educativo, de que tanto se habla? ¿Mejorarán los conocimientos de matemáticas y lenguaje? ¿Acabará la deserción escolar? Sí, hacen bien quienes se preguntan si es que la lectura es arma real de combate en un plan de emergencia educativa.  ¡Lo es! Y nadie duda de que nuestra educación se halle en emergencia. Pues bien, escritores, hay que aprender a abrirse paso en la emergencia. Y el movimiento inicial, el más urgente, está mirando el campo de la comunicación siendo los escritores, aparte de los maestros y padres de familia los mejores interlocutores. Debemos diseñar y ejecutar una línea de trabajo de organización en este sentido y a su vez una estrategia de organización nacional que convoque a los creadores frente a su comunidad.

         Dos clases de estudiantes pueblan nuestras aulas: aquellos para quienes la lengua adquirida es el español, y aquellos para quienes el lenguaje adquirido no lo es, y para quienes el español resulta la lengua segunda. Por eso una política de lectura (con participación de los escritores) resulta clave para convertir a la lectura en instrumento de unidad, identidad y cohesión nacional. En la tropical Santa Cruz de la Sierra, al sur de Cochabamba, Bolivia, hace apenas tres años, reunidos los jefes de Estado, rubricaron esta hermosa sentencia: “La lectura es un instrumento real para la inclusión social y un factor básico para el desarrollo social, cultural y económico de los países”.

       Este Plan Lector en que está empeñado el Ministerio de Educación merece, por mil razones, apoyo, seguimiento y respaldo de los escritores. Si logramos hacer de la lectura instrumento de educación, culturización, pacificación y  socialización capaz de garantizar una viva conciencia de peruanidad, habremos conseguido un logro político trascendental: despertar la conciencia de una realidad pan-hispánica de cara al siglo XXI y los nuevos tiempos. Pero hay un problema grave: El Estado pretende promover la lectura sin invertir en las bibliotecas públicas (6) y sin preocuparse en sus escritores del pueblo.

     Por otra parte la Biblioteca Nacional del Perú (BNP) dispone apenas de unos 40.000 soles mensuales para dotar de textos no solo a la institución, sino a todo el Sistema Nacional de Bibliotecas (SBN), integrado por 4.767 espacios de lectura municipales, comunales, parroquiales y especializados reportados hasta hace dos años.

       Las donaciones de instituciones privadas o de personas altruistas son las principales fuentes de mantenimiento del acervo bibliográfico de las bibliotecas públicas. ¿Los escritores han donado sus libros para esta campaña? No.  Los textos donados sirven, pero no siempre se adecuan a los públicos específicos de la biblioteca. "Si lo que se ofrece está desactualizado y no hay un ambiente atractivo, las personas no van", dice Margarita Martínez, directora general del Centro Coordinador de la Red de Bibliotecas Públicas.

      De hecho, un estudio sobre las bibliotecas municipales del país, elaborado por la Corporación Financiera de Fomento (Cofide), advirtió que el 74% de estas tiene un material bibliográfico anterior a 1990. Además, vacías de público.

      "Todavía gran parte de los alcaldes sigue pensando que lo que les da crédito es la obra material. No comprenden que instalar en un distrito el hábito de la lectura es un proceso lento, pero la verdadera forma de inclusión social", sostiene Ernesto Yépez, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Democratización del Libro y de Fomento de la Lectura- Promolibro. Desde este frente, el Estado ha promovido la creación de unas 240 bibliotecas comunales en Lima, administradas por la propia comunidad, pero la experiencia es aún limitada porque si no hay personas capacitadas y dedicadas a su cuidado, los espacios no se mantendrán.

       Con la aprobación de la Ley del Libro, en el 2003, se suponía que se lograrían tres beneficios básicos: abarataría el libro, apoyaría la industria editorial peruana y dotaría a las bibliotecas públicas de libros actuales a través de Fondolibro, el cual buscaría crear recursos para comprar libros y su distribución. No obstante, nada de ello ha ocurrido aún.

       Mientras el Ministerio de Educación ha promocionado el Plan Lector, cuya meta es que los escolares lean un libro al mes, Economía y Finanzas ha retirado los beneficios tributarios para los autores, una medida que solo contribuye a mantener inalcanzables los libros para las mayorías. "Si bien se dio un primer paso con una campaña de sensibilización por la lectura, una política seria significa inversión en las bibliotecas", apunta Marco Martos, presidente de la Academia Peruana de la Lengua.

       Otro grave problema para el fortalecimiento de las bibliotecas públicas está en las propias normas presupuestales del Ministerio de Economía: los libros no son considerados un gasto de inversión, sino un gasto corriente. De esta manera, los alcaldes tienen argumentos para no utilizar los recursos que reciben del canon en la compra anual de textos. Este dinero solo se puede usar en compras de bienes de capital y endeudamiento de obras.

         Estamos muy de acuerdo con Reinhard Huamán Mori, cuando nos dice con notable acierto: “Contrario a las grandes carencias que padece el joven circuito literario peruano, producto del casi inexistente apoyo institucional y económico por parte del Estado y la empresa privada, sumado a los bajos niveles educacionales y de lectoría que padecen nuestras escuelas, podemos decir que en el Perú se practica y se genera muy buena literatura(7).

         Pero, más allá de incurrir en el eterno juego de víctimas y victimarios con nuestra propia realidad, advertimos que la actual producción literaria se ve respaldada por las capacidades de sus representantes en el terreno de la gestión y participación cultural. Todo poeta, narrador, crítico, director de revista o editor que desee ver su producto circulando en el mercado (librerías, ferias de libro o presencia en el canon), está obligado a convertirse en promotor cultural, contador de historias, distribuidor, organizador de eventos, relacionador público, fotógrafo, publicista y vendedor. Y el apoyo de las universidades, municipios y empresas es aquí valioso e importante. Quizás esta sea la característica principal de esta nueva “generación promesa”: su imperante necesidad por hacerse un lugar, un nombre, un tocar otras puertas, un común esfuerzo por ser publicados, leídos y escuchados, aún cuando los métodos utilizados bordeen a veces lo paradójico y  caricaturesco.

   Paradójicamente, a partir de 2001 en adelante el número de editoriales nuevas y serias ha ido en aumento, al igual que la rigurosidad de sus procesos de selección de sus autores publicados (3). Este boom editorial contrasta plenamente con “la tendencia natural” de los jóvenes estudiantes universitarios (poetas o narradores y hasta aprendices de teóricos literarios), a formar grupos que giraban en torno a la publicación de plaquettes o revistas (en muchos casos una muy buena revista, como Umbral, importante revista semestral de educación,  cultura y sociedad dirigida por Néstor Tenorio Requejo en Lambayeque, UNPRG, para citar un ejemplo), pero nunca fueron más allá de eso. El caso particular del Grupo Narración (Léase a los actores protagónicos de Narración: Roberto Reyes, Oswaldo Reynoso, Gregorio Martínez, Miguel Gutiérrez, Antonio Gálvez Ronceros, Augusto Higa, Juan Morillo, Hildebrando Pérez Huarancca. También a sus estudiosos como Néstor Tenorio Requejo, Sara Rondinel Pineda, Nelson Manrique, Jorge Coahuila, Jorge Valenzuela, Fraoise Aubes, entre otros) supuso sí un compromiso, un ajuste de cuentas. “Estamos hechos del aire de las palabras. Y cuando las palabras se van no somos nada”, decía el poeta  Washington Delgado.

     A diferencia de las décadas anteriores de cara al fin del siglo pasado, como los 70, 80 y 90’s, los autores del siglo XXI, sobre todo los poetas y narradores, aprovechan ahora el circuito masivo de los blogs literarios (como Marea Cultural),  las páginas webs  y los encuentros literarios, pero también se organizan y difunden sus creaciones en antologías, revistas, colectivos y agrupaciones literarias, con el fin de forjar una voz colectiva regional  y una voz de creador personalísima que les identifique dentro de lo regional y  nacional y otros hagan eco  de su propia literatura, así buscan tener mayor impacto en los medios, en la sociedad, en la crítica, y obtener el anhelado reconocimiento.

         En ese sentido se está cumpliendo, tal como ya lo afirmaban antes distinguidos estudiosos de este vertiginoso desarrollo de nuestra literatura, como Ricardo González Vigil, Marcos Martos, Jesús Cabel, Miguel ángel Huamán, entre otros,  lo que el profesor y escritor Saniel Lozano Alvarado señala ahora: “El estudio de la  literatura peruana generalmente representó la visión de la metrópoli, con su enfoque historicista y de síntesis, casi siempre insuficiente y unilateral. Como contrapartida, la producción provinciana ha sido ignorada o vista con cierta indiferencia, y mayormente se agotó en la curiosidad. No obstante, en los últimos años la situación ha ido cambiando paulatina y considerablemente, debido, en parte, al incremento de autores; a la calidad literaria de muchas producciones; al afán de mostrar lo que cada pueblo produce; al deseo de afirmar y difundir los valores culturales de cada región o localidad; al propósito de contribuir a definir la tan anhelada y voceada identidad local y regional, en el contexto de la cultura nacional  y en el horizonte más vasto de la literatura Latinoamericana”. (8) Pero se ha producido también una nueva y osada manera de sus autores en un intento de copar por lo menos el mercado regional con sus creaciones a través de la difusión artesanal y subsidiada de sus propios libros.

      Tanto en Lima como en otras ciudades al interior de la nación (Lambayeque, eje rector y promotor en toda la región  norteña peruana de Conglomerado Cultural y sus actividades siempre de vanguardia, promotoras de la reflexión la crítica, la reflexión crítica permanente  y la creación literaria, ¡qué gran ejemplo!) es posible comprobar, como sucede con Conglomerado Cultural, la constante formación y actividad de diversos grupos literarios contracorriente al oficialismo editorial limeño, los cuales permanente se congregan en salones, casas, bibliotecas, y debaten, se esfuerzan por abrirse un mercado lector regional, comentan libros y sucesos por internet y muchas de sus publicaciones  giran en torno a la edición de libros, antologías, revistas, plaquettes, u otras publicaciones periódicas.

       Sin embargo, pese al todavía centralismo en el Perú que nos viene de Lima, los movimientos, como Conglomerado Cultural,  cobran mayor importancia lejos de la capital, ya que es ahí donde confluye el otro centro-bastión de la actividad cultural del país. Es así que además de Chiclayo en ciudades como Puno, Ayacucho, La Libertad (N1), Huanuco, Huancayo, Andahuaylas,  Cusco, Arequipa, Cajamarca  (N2) y Chimbote también se viene

NOTAS DE REFERENTES EN LA LITERATURA:

(N1) Un caso de ese aporte regional en La Libertad desde la tierra del inmortal Ciro Alegría  y recordando las inquietudes literarias del importante Grupo Trilce y del no menos famoso Grupo Norte de Trujillo al que perteneció el gran César Vallejo, Alcides Spelucin, el romántico poeta simbolista Felipe Alva y Alva, Augusto Imaña Sánchez (quien escribe en la revista “Variedades”, 1916) entre otras luminarias, es hoy –guardando las distancias– Aristóteles Cruz Ledesma, con su novela “Amor en días de Fiesta”, Huamachuco, 2008, “El tiempo no vuelve”, 2006, “Xauxa”, 2005; “Los Wamachucos”, 1999, entre otras. También destacan Antonio Escobar con su revista y sello editorial  “Runakay”, Bethoven Medina Sánchez, ganador de certámenes poéticos, Guillermo Torres Ruiz,  Santiago Aguilar, Jorge Chávez Peralta, escritor de sólida y vasta cultura, Saniel Lozano Alvarado,  quien ha desarrollado una importante actividad académica, lingüística y literaria, como el lingüista Eugenio Chang-Rodríguez, autor de importantes artículos de investigación. María Negrón Ugarte es una  inconfundible voz maestra y escritora que recordar. Recomiendo especialmente ver sus libros: La Tierra encantada; Leyendas de La Libertad (1989), La literatura infantil y juvenil en La Libertad (1993), Escritores de la Región de La Libertad (2006)  y Literatura Regional de La Libertad (2009). En este último libro destacan con voz propia y gran aporte a nuestra literatura escritores como: Gonzalo Espino Reluce, poeta y crítico literario de sólida formación académica, Antenor Orrego filósofo de fecunda trayectoria intelectual con un gran ejercicio crítico-literario, Luis Cabos Yépez, Manuel Jesús Orbegoso, notabilísimo periodista escritor, el profesor universitario y poeta Juan Paredes Carbonell, Teodoro Rivero-Ayllón, extraordinario escritor de prolífica, múltiple e infatigable producción, poseedor de una vasta y sólida cultura, Demetrio Ramos Rau, Abraham Arias Larreta, de gran ejercicio ensayístico y crítico, Juan Paredes Carbonell, Horacio Alva Herrera, fino poeta y narrador, entre otros. Pero también hay grandes novelistas de talla latinoamericana como Eduardo Gonzáles Viaña y poetas como Alejandro Romualdo Valle o Arturo Corcuera o Claudio Saya. En la dramaturgia están Wellington Castillo Sánchez, Gerardo de Gracia. También está Danilo Sánchez Lihon, notable poeta, narrador, antólogo, editor, ensayista, gran promotor de la literatura infantil al igual que en el sur, Ica, Jesús Cabel, ahora prestigioso académico. Y si de estudiosos, infatigables atesoradotes del patrimonio cultural liberteño debemos hablar, tenemos al sullanense afincado en Trujillo: Juan Félix Cortés, escritor de infatigable y extraordinaria actividad artística y cultural, quien por ejemplo en su libro “La memoria de la literatura” (2002) reúne un conjunto de semblanzas de más de treinta intelectuales norteños, peruanos y extranjeros.  Leoncio Bueno por su definida militancia y emoción social, como Jesús García Alfaro.  De la provincia de Trujillo tenemos como dignos representantes de las letras liberteñas a Rafael Mendoza Bejarano, Santiago Merino Acevedo, Lucio Medina García, Mario Torres Mendoza, Segundo Castro García, Víctor de la Cruz Rodríguez, Mercedes Orduña, Justo Peláez Ríos, Manuel Alfaro, Franco Chico Colunga, Eduardo González Cueva, Luis Mantilla Anticona, Alfonso Sánchez Mendoza, Arístides Ramos Aranda, Carlos González Moreno, Christian Zegarra Benites, Juan Saucedo Portilla, entre otras nuevas promesas.También en La Libertad, provincia de Sánchez Carrión, Huamachuco, están  destacados escritores como Julio  Chiriboga,  Flavio López Solórzano, Julio Galarreta González, emérito profesor universitario, crítico literario y el novísimo Luis Leoncio Flores Prado, gran promesa. Asimismo están Zulma Elena Sánchez Acosta, Ronald Díaz Escalante, Pedro Carranza Mallqui, Raúl Ledesma Paredes y Aristóteles Cruz Ledesma. Ellos siguen las huellas de sus ilustres antecesores como: Eduardo González, Manuel Moreno, Manuel a. Del Corral, Celso Santelices y Márquez, Francisco  Washington Ledesma Llaury,  Pero hay igualmente otros importantes narradores y poetas que dejamos en el tintero sus nombres, no han nacido en la región La Libertad, son liberteños solo por afinidad literaria y cultural y que por razones de espacio no mencionarlos. De la provincia de Pataz podemos hallar a Samuel Zavaleta Montero, Hernan Herrera Quesada, Mariano Lozano Rivera, Tirso Vigo Lafitte, Heiner Villanueva y Edmundo Haro Valverde. De la provincia de Bolívar el más representativo es Jorge Chiguala López. De Santiago de Chuco igualmente hay notables exponentes, el influjo telúrico y universal de César Vallejo lo propicia, así el de los renombrados hermanos  Arias Larreta y contemporáneamente de Danilo Sánchez Lihón y el Grupo Literario Capulí “Vallejo”. Están Santiago Pereda Hidalgo, Julio Pereda Hidalgo, Chaco Gil, el notable profesor sonetista Santiago Rodríguez Rodríguez, Helí Miñano, Melanio Delgado Siccha, Marino Quispe Sáchez, Antonio Morillo García, Brander Alayo Alcántara, el polifacético Wellington Castillo Sánchez, Róger Santiago Quevedo Paredes, Manuel Ruiz Paredes, Bety Sánchez Layza, Helí Miñano y Enrique Segura Vásquez y Antonio Villanueva Basilio. En la provincia de Otuzco tenemos a Santiago Wilfredo Rodríguez, a decir del distinguido estudioso Saniel Lozano Álvarez “El más fecundo escritor de fines del siglo XIX”, en su obra Literatura Regional de La Libertad. Le siguen Fidel Horna Cortijo, Godofredo Guevara Rosario, Samuel Quispe Alvarado, Carlos Paredes C, Modesto Villena Gutiérrez, Carlos Olivares Luján y Emberto Narciso Carranza. En Chepen: Isaac Goldemberg destaca desde el extranjero con luz propia y estilo con obras de gran calidad y cuidado estético. Le siguen el polifacético profesor  Heliodoro Martínez Suárez,  luego Arístides Posada Castillo, Juan Alberto Ballena Cáceda, Pablo Tarrillo Purizaca, José Tirado Cortijo, Ricardo Horna Cortéz, Augusto Quispe Malca, Ulises Robles Viera, Germán Muñoz Pugliesevich, Julio Torres Araujo, Olga Gutierrez Noriega, Jaime Vértiz Gutiérrez, entre otros. En Pacasmayo uno de los más recordados contemporáneos es sin duda Eduardo González Viaña. De los extintos se puede nombrar a Ezequiel González Cáceda, contemporáneo y amigo de Abelardo Gamarra y Santos Chocano, quien desplegó una intensa actividad literaria y gozó de mucho reconocimiento. Igualmente polifacético fue Máximo Vinicio Lam Ganoza, ganador de un concurso internacional de poesía en Argentina. Le sigue Julio Chinchayán Rázuri, Edilberto Angulo Florián y  Guillermo Vergara García. Miguel Angelats Quiroz fue brillante cronista, orador y poeta. También está Grocio Vergara Montero, Marco Cueva Benavides, Arturo Castañeda Liñan, Marco Serrano Hernández, la polémica sobrina de Martín Adán: Magdalena de la Fuente Zanini, “Gaviota”, Jacinto Mendoza Liza, entre otros. En Ascope tenemos a Jesús García Alfaro, Carlos del Río León, Elmer Encomenderos Dávalos, el galardonado periodista y profesor universitario Eduardo Paz Esquerre, Ladislao Plasencki, artista fecundo, versátil, igualmente laureado, Juan Manrique Castro, entre otros creadores reconocidos regionalmente.

(N2) Veamos una muestra de Cajamarca más allá de los viejos maestros tan prolíficos en producción como Amalia Puga de Lozada,  Jorge Díaz Herrera, Mario Florián Díaz, Julio Garrido Malaver, Luzmán Salas Salas, Horacio Alva Tirado y otros consagrados. Es el caso de Cuervo Blanco Ediciones y sus impecables ediciones de Literatura de Cajamarca que año a año agrupa a destacados poetas y narradores cuyo editor es el activo e inquieto promotor cultural Manuel Rodríguez Gutiérrez. ¡Un botón para muestra! Eber Zárate, Premio nacional del IV Concurso Nacional “Escribas Muchiks”, Conglomerado cultural, Lambayeque, 2007.  Ver su libro: El botón dorado, y otros cuentos. Ópalo Editores, Cajamarca, 2008. Diómedes Morales Salazar, escritor militante, ganador de premios literarios, poeta ensayista. El cutervino Pedro Arteaga Avellaneda, premiado muchas veces, gran viajero transcontinental. Entre los poetas chotanos residentes en Chiclayo están Andrés Díaz Núñez, Juan Flores Arrascue, Mario Gastelo Mundaca, Javier Villegas Fernández, Gilberto Maxe Suxe. Otro notable narrador y distinguido poeta es Guillermo Torres Ruiz, quien en realidad nació en Casa Grande (1956), de notable contribución a la literatura de Cajamarca, con obras como “Cadena de Relámpagos”, 1987, “Entre un Abecedario y una Gaviota”, 1988, “Lenguaje de los espejos”. 2006, estudios literarios, entre otros. Pero hay además otras nuevas voces poéticas y narradores de interés, muchos de ellos docentes, como:  William Guillén Padilla, ganador de certámenes literarios y gran artífice cultural en Cajamarca,  María Belén Muñoz Menéndez, Cesar Mejía Lozano, Manuel Rodríguez Gutiérrez, Sara Gutiérrez Sisniegas, Olga Tello, Marisol Leiva Alcalde,  José Cotrina Rivera, Doan Ortiz Zamora, Antonio Goicochea Cruzado, Carlos Dané,  Neptalí  Quispe Sánchez, Jorge Pereyra Terrones, Camilo Terrones Cotrina, Alfredo Alcalde Huamán, Ricardo Cabanillas Aguilar, Nimia Morales Villar, José Abanto Abanto,  Britaldo Tirado Medina, Lourdes Barrantes de Valera, Paul Mendoza Malaver, Andrés Díaz Núñez, Omar Torres Arteaga, Elvis Flores, Rosa Contreras,  Martín Rojas Quiroz, Hugo Díaz Plasencia, Segundo Correa Mendoza, Martín Rojas Quiroz, Francisco Sarmiento Cerquín, fundador de numerosas revistas culturales,  Moshenga Cabanillas Pérez,  Andrés Valdivia Chávez, Edgardo Sánchez Zevallos, Oscar Mejía Horna, Eduardo Quirós Sánchez, Jorge Villanueva Cruzado, Marlene Toribia Ortiz Guadalupe, Francisco Deza Saldaña, Carlos Ernesto cabrera Miranda, finalista en la X Bienal de Cuento Premio COPÉ 1998, Mauro Roas Medina, Gutemberg Aliaga Zegarra, Magdiel Azula, Guillermo Alfonso Bazán Becerra, y el londinense Miguel Garnett, tantos años afincado en Cajamarca, quien con su novela Rondo ha obtenido el Premio Amalia Puga de Lozada para la novela más leída de Cajamarca, entre otros. Hay otros distinguidos escritores fallecidos que han dejado notable huella literaria, ellos son: Mariano Iberico Rodríguez, Pedro Barrantes Castro, Irene Pereyra Sánchez, Julio Garrido Malaver,  Florita Villar, Manuel Ibáñez Rosazza, entre otros.

 

desarrollando movimientos importantes que, emulando al cohesionado Conglomerado Cultural o vinculados con su importante quehacer y fines, al comando de Nicolás Hidrogo Navarro y bajo la asesoría Carlos Bancayán Llontop, no se quieren quedar postergados en esta gran égida cultural peruana de cara al siglo de la postmodernidad y la globalización. La característica común en Conglomerado Cultural (9) es además el fomentar una gran conciencia artística, ética  y política y una preocupación por el creador, su literatura y los temas ciudadanos, como sucedió con Rubén Darío, José Martí y Manuel Gonzáles Prada en el Siglo XIX y José Carlos Mariátegui en el siglo XX.

         Además, cabe destacar que desde el 70 hasta ahora, la mayoría de movimientos y agrupaciones en Lima están conformados por provincianos que se abrazan culturalmente de norte a sur, de sur a norte,  de costa a sierra y selva, inmigrantes o hijos de inmigrantes por excelencia, ideológicamente de izquierda y de contracorriente a toda la derecha y el oficialismo burgués, lo cual es ya uno de los rasgos principales de estos movimientos: el mestizaje cultural y su procedencia socioeconómica, marcando distancias frente al pequeño grupo capitalino que intenta reciclar las modas europeas, servirse de los escritores del mundo en visita a la capital y copar sus expectativas con eventos literarios y grandes ferias de libros.

      Lo característico de esta nueva década es (salir a las plazas y pueblos más recónditos), con ingenio y creatividad, para difundir a través de la palabra sus publicaciones, pues como promotores de la cultura, artífices de la palabra necesitan dar a conocerse. También buscan defender el valor comunicativo de la palabra, el de la literatura (los pueblos necesitan literatura, aunque otros sigan diciendo eso para qué sirve) y en especial el de nuestra lengua hispana, tal es el caso por ejemplo desde sus trincheras de los escritores Luis Yánez, Oswaldo Reynoso, Danilo Sánchez Lihón, Winston Orrillo, Jorge Paredes, entre otros. “Hay tantos hombres que desaparecen con la literatura y tantos hombres que resucitan con ella”, decía Pablo Guevara (10). Los escritores somos parte de la historia y hacemos la historia de nuestros pueblos. (11)

       Aun así se mantiene todavía la propensión a la dispersión, egocentrismo e individualismo de sus autores, lo cual también se extiende y profundiza en las ciudades. Lima no conoce bien a sus escritores de provincias y su literatura, los de provincias igualmente no conocen bien las propuestas literarias de la capital.  

      Creemos por otra parte que actualmente no existe ningún planteamiento poético dominante, sino muchas propuestas y voces experimentales, ya que lo que se sobrepone son las temáticas dispersas y estéticas de corte individualista, como: el espacio sub-urbano y popular; el poeta maldito-urbano; coloquialismo y discurso de la cotidianeidad; la veta culturalista; el sujeto autobiográfico que recupera la memoria familiar; el espacio de ritualización; la desrealización del lirismo extremo; lenguaje que tiende al barroquismo por su recargamiento y los diversos registros que articula; y, finalmente, la libertad total de la palabra. (12)

    A partir de ello, las nuevas generaciones de escritores han profundizado más en la problemática urbana y el caos de la ciudad, la vida posmoderna, la ecología y biodiversidad, el cosmopolitismo, la inmigración el trauma de  la subversión. Todo ello consolida la tendencia urbana, dispersa, fragmentada, gremialista e insular en nuestros narradores y poetas en istmos literarios. ¿Qué hacer con la literatura? (13)

III.- PROPUESTAS:

1.-Se propone la aceptación, el reconocimiento y difusión macroregional-nacional-internacional de las literaturas regionales de la cual el narrador y poeta peruano  forma parte dentro del contexto universal y afirmar la creencia de que el mundo interior del autor debe estar ligado a su tierra, a su pueblo y a la historia.

2.-Se necesita  hacer una Cruzada Nacional (con clara contribución de los escritores) por la educación que no sólo tiene que ser motorizada por idóneos cuadros académicos docentes, sino que asimismo se tiene que utilizar una nueva ingeniería para la educación usando como herramientas la tecnología y el soporte audiovisual.

3.-Se requiere además hacer un  Diagnóstico   consistente en identificar, para darle una buena continuidad al Plan Lector, la capacidad lectora existente en los alumnos, a través de la aplicación de instrumentos muestrales (pruebas estandarizadas CLP de comprensión lectora., Spache y otras).

 4.-Creemos que no se está formando a los verdaderos profesionales y técnicos de cara al nuevo Siglo, el Siglo XXII. Si bien se está adiestrando a los líderes, educadores, dirigentes y especialistas para ser competentes y guiar a sus compatriotas en el logro del desarrollo conducente a superiores niveles de vida y progreso, se necesita además de nuevas propuestas y la puesta en marcha del Plan Oyente Nacional, complementario, paralelo al Plan Lector Nacional, en vigencia,  que tenga que ver con las nuevas literaturas regionales, así los cambios sustantivos y científicos de formación docente inicial y en servicio, estándares claves para la calificación de la buena docencia y la acreditación de los centros formadores, pero sobretodo con una mejor recepción  y aprendizaje de los educandos en todos lo niveles a través del uso de una nueva tecnología educativa audiovisual multimedia con el soporte de obras literarias regionales.

5.-Todo ello convierte a esta vertiente de nuestra disciplina en un interesante abanico, caja de resonancias,  depósito de experiencias a partir de la cual se podría avivar y reactivar la reflexión  acerca de nuestro compromiso por la educación y de sus posibilidades reales desde la creación y la literatura. Ese es, de hecho, uno de los propósitos de esta investigación. También el de reivindicar de mejor manera las múltiples y notables posibilidades de asimilación del lenguaje, por supuesto. Es importante saber cuáles son los aspectos que el niño hace suyos durante la adquisición de lenguaje relacionado con la acción y cómo se desarrolla este proceso para poder aprehenderlo de mejor manera.

6.- Conocer los últimos resultados de las investigaciones científicas sobre los trastornos del desarrollo del lenguaje que  han aportado indicios importantes sobre las condiciones necesarias para el aprendizaje, la representación y la utilización del lenguaje.

7.- Al mismo tiempo debemos tomar una posición crítica democrática respecto al Proyecto Ministerio de Cultura(s), La Casa de la Literatura peruana y otros polémicos referentes.

 7.- Requerimos un discurso literario y pedagógico comprometido que analice globalmente el impacto de las nuevas tecnología en la educación, pues no puede reducirse a explorar el potencial de las mismas en relación a los procesos individuales de aprendizaje. Requiere desde los escritores, también, analizar las NNTT (Nuevas Tecnologías) en relación a los cambios sociales, políticos y culturales que las mismas promueven en el interior de nuestras sociedades y en consecuencia identificar las responsabilidades y retos educativos implicados cara a promover una mayor justicia social y progreso democrático.

8.-En este contexto, la utilización de los nuevos medios debe entenderse como una integración por parte de los escritores y docentes en los innovadores procesos educativos. A pesar de la presencia de audiovisuales y de algunos de los medios propiciados por el desarrollo de las Tecnologías de la Información y Comunicación en algunas fases del proceso didáctico, el lenguaje verbal conserva, aún, total supremacía. ¿Esto será siempre así? Pienso que no, paulatinamente irá cambiando y el profesor pasará a ser  una especie de guía virtual de la red desde el otro lado, una especie de conductor, moderador, instructor, guía y principalmente Gerente educativo cibernauta. Pero hay mucha resistencia y añoranza por la educación a la antigua, sobretodo por aquel sector docente que llamaremos  dinosaurio e inmovilista, muchos de los cuales no conocen o se resisten a conocer las bondades de las nuevas tecnologías y su gran aplicación en el campo educacional. Un análisis superficial de los medios educativos actualmente en uso en nuestras escuelas nos proporciona sobradas pruebas: continuamos viviendo en la tradicional enseñanza libro-instrucción.

 9.- Es pues una tarea urgente y vital la reestructuración y fortalecimiento de la formación docente (14) articulada con la formación inicial, de manera que se cuente con un Sistema Integrado y Descentralizado de una Gerencia educativa audiovisual  multimedia de cara al nuevo siglo, el siglo XXII y no éste precisamente,  verdadero modelo de un Proyecto Educativo Nacional, pilar de un Proyecto Nacional de Desarrollo para el Perú. 

IV.- CONCLUSIONES:

Los escritores (semilla de la lluvia que aun no ha regado) debemos fortalecernos integrándonos más allá de nuestras particularidades, diferencias y contribuir activamente al Plan Lector a nivel nacional y a la educación desde nuestras canteras. También a las actividades de promoción del libro de manera participativa (cuentacuentos, dramatizaciones, lectura de extractos de obras, ferias de libro, donaciones de libros, seguimiento del Plan Lector en escuelas y colegios, etc)

V.- Fuentes Bibliográficas y de la red:

(1)Carlos Lomas e Inés Miret: La poesía en el aula. Revisión de textos de Didáctica de Lengua y Literatura, número 21, Madrid, julio de 1999.

(2) Maritza Valle Tejeda. En: http://i-elanor.typepad.com/casadelarbol/entrevistas/

http://i-elanor.typepad.com/casadelarbol/2006/09/literatura_infa.html

 

(3)Rocío Silva Santisteban. ¿Qué leen los que no leen?  Domingo. La Republica, Lima 06 de mayo de 2007.

(4) Luis Jaime Cisneros ¿Vale la pena fomentar la lectura en el Perú? En: http://lectomania.educared.pe/2008/10/vale_la_pena_fomentar_la_lectu.html

http://lectomania.educared.pe/2008/10/luis_jaime_cisneros_visto_por.html

 

(5) Barry Wadsworth. J. Teoría de Piagget del  Desarrollo cognitivo y afectivo. Edit. Diana, México, 1999. Ver también: Jean Piaget: La epistemología y el método genético. En: Avances y novedades de la psicología infantil, Editorial René Zazzo, Traducción de Georgina Guerrero y Juan José Utrilla, Primera edición en Español, Fondo de Cultura Económica, México, 1989.

(6) Fabiola Torres López: El Estado pretende promover la lectura sin invertir en las bibliotecas públicas. Diario El Comercio, Lima, 07 de enero de 2008.

(7) Reinhard Huamán Mori,  Panorama actual de la Literatura latinoamericana. En: http://www.lasiega.org/index.php?title=Panorama_actual_de_la_literatura_peruana

 (8) Saniel E. Lozano Alvarado: Literatura regional de La Libertad, Fondo Editorial de la Universidad Privada Antenor Orrego, Ediciones Carolina, Pág.7, Trujillo, 2009.

(9) Conglomerado Cultural según Nicolás Hidrogo Navarro, con sus entusiastas Noches de cuento y Poesía, así de sus concursos y veladas literarias “no solo se ha convertido en un referente cultural del norte del Perú y en toda una catapulta de creadores nóveles y de aquellos que quieren seguir en la palestra” (Nicolás Hidrogo). Sus entusiastas directivos, asesores y colaboradores son muchos, destacan: Luis Antonio Heredia Gonzáles, Marco Antonio Paredes, Jonahatan Larrea Colchado, Javier Villegas, Carlos Bancayán Llontop, Arturo Bravo Flores, Antonio Castro Cruz, entre otros.

Ver:http://revistaliterariaazularte.blogspot.com/2009/07/conglomerado-cultural-nicolas-hidrogo.html

http://noticiasliterarias.bitacoras.com/archivos/2009/02/05/conglomerado-cultural

(10) Pablo Guevara. En: Revista Umbral, Año VI, Nro 13-14, Pág. 267, FACHSE, Universidad Pedro Ruiz Gallo, Lambayeque, 2007.

(11) Henri Moniot: Hacer la Historia; dirigida por Jacques Le Goff y Pierre Nore. En “La historia de los pueblos sin historia”: Edit. Laia Gallimard,  Tomo I,  Barcelona,  1974. Ver también: Pablo Neruda, Para nacer he nacido, Seix Barral, Biblioteca Breve, edición preparada por Matilde Neruda y Miguel Otero Silva, Barcelona, 1977.

(12) Reinhard Huamán Mori, Op. Cit. http://www.lasiega.org/index.php?title=Panorama_actual_de_la_literatura_peruana

(13) José Luis Rosas: ¿Qué hacer con la literatura? En: Revista umbral, Año VI-Nro 13-14, Pág. 265, Lambayeque, 2007: “La literatura tiene como material de trabajo (reflexivo) la palabra; como instrumento de trabajo (practicable) la palabra; y, como producto de trabajo (discutible) la palabra. Existe así en el campo inmaterial pero requiere, incluso la literatura oral, un agente transmisor. La condición de factibilidad de la literatura no puede hallarse en el sujeto mismo que la produce sino en su ambiente, que son, oficial o particularmente, los impresores, editores, distribuidores, bibliotecarios y todos los equivalentes que ha creado el progreso electrónico…”

(14) Beatriz Fainholc: Formación del profesorado para el nuevo siglo. Aportes de la tecnología educativa apropiada.  Grupo Editorial Lumen Humanitas. Buenos Aires. México DF, 2000.