Nuestra Misión

 

Desde la convocatoria al I Encuentro Nacional de Es­critores "Manuel Jesús Baqueri­zo", realizado en Lima-Callao, en 2002, quedó clara la orientación y el objetivo central de este espacio cultural.

Tal convocatoria señala lo siguien­te: "Una preocupación permanen­te de los lectores y trabajadores de la literatura es la existencia de una visión hegemónica, sesgada y unilateral de la producción lite­raria en el país, distante del curso real, diverso y multinacional que ésta tiene. Tal constatación con­lleva a desplegar un esfuerzo co­lectivo que se proponga aportar substantivamente en la tarea de develar el rostro real de la crea­ción literaria y la reflexión teórica y crítica en nuestro país". Y, con­secuentemente, se llama a los creadores, estudiosos, editores y promotores a incorporarse a tal esfuerzo.

Es decir, se trata de emprender colectivamente un proceso de re-lectura democrática de la cultura, la sociedad y específicamente de la literatura, que hurgue en las entrañas del universo cultural nacional la enorme riqueza de la creación y reflexión literaria del país.

Y desde la primera versión, hace 8 años, hasta el 2006 el encuentro de escritores en Chim­bote, luego el 2007 en Lima, auspiciado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y el 2008, igualmente exitos, auspiciado por la Universidad Nacional “San Cristóbal de Huamanga”, celebrado en Ayacucho, esa ha sido la perspectiva y nuestro norte. Desde luego que la construcción de un espacio así, debió sortear mil escollos, precisamente por­que asumió un rol crítico y contes­tatario frente a la escena oficial de la cultura.

      Luego de 7 Encuentros nacionales realizados, es posible afirmar que és­tos Encuentros Nacionales de Literatura (con bienvenida a los intelectuales extranjeros que deseosos participaron) han logrado ser reconocidos como un espacio orgánico de exposición de propuestas claramente diferenciado de otros certámenes, vinculados más a parámetros académicos o a resortes de tipo social, distantes de la voluntad de construir una alternativa democrática desde el quehacer literario y cultural.

El solo hecho de realizar anualmente el Encuentro próximo en Huamachuco, La Libertad, tierra del célebre escritor Ciro Alegría, en conmemoración con el Centenario de su Nacimiento, y  en una sede distinta, revela un vigoroso impulso que no desmaya y pretende abarcar la mayor cantidad de esfuerzos y voluntades encaminados en la dirección trazada.

Naturalmente, ello no es suficien­te. Requerimos señalar claramente los escollos y los riesgos a remontar, si es que efectivamente pretendemos hacer de los Encuentros "Manuel Jesús Baquerizo" un espacio que juegue un rol decisivo en el escenario social y cultural del país.

Planteada la resolución y nuestros grandes retos de integra a todos los escritores asociándolos en nuestro Gremio, los escritores comprometidos con este proyec­to, y de manera particular quie­nes residimos en Lima, debemos tener suficiente claridad sobre su carácter, objetivos y perspecti­vas.

Estamos seguros de que es posi­ble que los Encuentros “J. Ba­querido” den, el presente año, un nuevo salto hacia adelante, por su am­plitud, trascendencia, descentralización, rigor, calidad y sistematiza­ción de propuestas; un salto que los convierta en un instrumento fundamental en la construcción de una situación histórica supe­rior, donde la persona humana se realice a plenitud.

 

AMPLITUD Y CALIDAD

La convocatoria al VIII Encuentro es abierta y lo suficientemente amplia para reunir a todos los creadores y estudiosos de la lite­ratura comprometidos con una vi­sión crítica, del quehacer literario y cultural, así como de la realidad política y social del país, y que desde diversos ángulos cuestionan la concepción dominante de la cultura y la literatura, y se oponen a los instrumentos de que se vale tal concepción para afianzar su dominio.

Sin embargo, requerimos que to­dos los aportes y propuestas ex­hiban solvencia, calidad y rigor en su elaboración, pues así mayores serán las posibilidades de conso­lidar a los Encuentros Baquerizo como un espacio orgánico alter­nativo y democrático.

Debemos descartar de plano, mediante un proceso de selec­ción rigurosa, las propuestas elaboradas para salir del paso o para asegurar un auditorio más personal que cultural. Los traba­jadores de la palabra requerimos exigirnos con la mayor creación y elevación es­tética en nuestro trabajo.

No son pocos los escritores que han asistido a por lo menos uno de los Encuentros Baquerizo; y por eso nos consideramos parte de una familia, la "familia Baquerizo” somos los primeros intere­sados en que los Encuentros crezcan en amplitud y en cali­dad. Debe quedar claro que los Encuentros no son patrimonio de ninguna persona o entidad en particular, sino de todos quie­nes apuestan por encarar una propuesta de cultura alternativa, democrática y genuinamente na­cional.

Dentro del criterio de amplitud, se extiende la convocatoria a todos aquellos espacios como el Conglomerado Cultural, de Chi­clayo; Papel de Viento editores, de Trujillo; Grupo Isla Blanca, de Chimbote; Colectivo Vallejo, Vier­nes Literarios y Escuela de Lima (Yacana), en Lima; revista Letra Muerta, en Huánuco; Grupo Sur de Escritores, en el sur del país,  la Asociación de Escritores de Ayacucho (AEDA),  La asociación DE Escritores “Juan Santos Atahualpa” de Ayacucho,  Todas las Sangres, escritores e investigadores del extranjero, etc. En el terreno de las publi­caciones, por ejemplo, podemos añadir a Apumarka y Pezdeoro (Puno) o Dedo Crítico (Lima), en­tre muchos otros.

También es importante la participación de instituciones aca­démicas y particularmente de quienes están empeñados en la formulación de discursos críticos alternativos al discurso dominan­te. No son pocos los estudiantes y docentes de Literatura, Lengua, Lingüística e inclusive Ciencias Sociales, que ensayan visiones críticas que rebasan los paráme­tros hegemónicos.

Por supuesto que el criterio de amplitud debe extenderse hacia los escritores jóvenes, que expre­san la voluntad de trabajar en la perspectiva planteada. Y también a aquellas muestras de creación y reflexión literaria y cultural que desde el ciberespacio dinamizan y enriquecen tanto la difusión como el debate.

Además, el VI Encuentro debe abrirse hacia los trabajadores de la cultura que desde otras disci­plinas –como la antropología, la lingüística, la historia, la sociología, la música, etc.– aportan con sus investigaciones, trabajos personales y reflexiones sobre autores, temas, tendencias y propuestas litera­rias, en la tarea de develar el ser nacional, la identidad, la construc­ción de nuestra nacionalidad.

 

 

PROPUESTAS Y CONFRONTACION

Buena parte tiene que ver de la trascendencia del encuentro la confrontación de miradas, teo­rías, instrumentos críticos e historiográficos, precisamente porque una visión crítica y alternativa de las cosas se desarrolla en con­tienda con la visión dominante, hegemónica.

De este modo, el VIII Encuentro debe rescatar las Mesas de De­bate –con participación de los asistentes – sobre temas funda­mentales, como el método más importante para dilucidar los aspectos en controversia y, por último, resumir un pensamiento consistente. De igual manera debe honrar con el conocimiento, el diálogo y reflexión,  la investigación sobre la vida y obra literaria del polifacético escritor Ciro Alegría. Y este perfil debe extenderse igualmente a la expo­sición de ponencias y a las confe­rencias magistrales.

En este sentido, confrontar opcio­nes de valoración de los procesos culturales, opciones que pueden ser incluso contrapuestas, debe ser una de las grandes tareas de este VIII Encuentro Nacional de Escritores.

 

ENCUENTROS BAQUERIZO Y ESPACIO ACADEMICO

Los Encuentros Baquerizo, no son, efectivamente, un espacio cultural de carácter académico. Pero esto al mismo tiempo, no constituyen en modo alguno un espacio antiacadémico. La aca­demia es predominantemente funcional a la visión hegemónica de la cultura, pero esto no es es­tático: está sujeta a la crítica y su­peración desde la propia forma­ción profesional, formación que constituye, por tanto, otro esce­nario de contienda entre visiones diversas y hasta contrapuestas. Más aún: en los últimos años se ha hecho visible una tendencia de riguroso y consistente cuestiona­miento, desde la producción aca­démica, del modelo dominante en materia de valoración de la litera­tura, en cuyo desarrollo juegan importante papel investigadores como, por citar sólo algunos nombres, Carlos García Bedoya, Dorian Espezúa y Gonzalo Espi­no, en San Marcos, así como en provincias Julio Carmona (Piura) o Gonzalo Pantigoso (Chimbote), e igualmente eventos como el Coloquio de Literatura que pe­riódicamente realizan docentes y estudiantes de la Universidad Hermilio Valdizán, en Huanuco, entre otros, de otras ciudades. También el aporte de docentes, críticos y estudiosos de Arequipa,  Cusco y Puno, quienes, articula­dos en el Grupo Sur, han desa­rrollado una permanente labor de investigación y valoración de sello democrático y alternativo. Así como los señalados, pode­mos citar otros ejemplos del mis­mo signo, inclusive de quienes, desde algunos centros de inves­tigación cultural, encaminan sus inquietudes en el mismo sentido. Un ejemplo –de los más valiosos – en este terreno es el Centro de Estudios Literarios Antonio Cor­nejo Polar (CELACP).

 

ENCUENTROS BAQUERIZO Y ESPACIO GREMIAL

 

Es cierto que la emergencia del Gremio de Escritores del Perú está estrechamente vinculada a los Encuentros "Baquerizo". Ha sido en este espacio en donde ha madurado la iniciativa, planteada desde diversos círculos, de im­pulsar la organización gremial de los escritores. En el IV Encuentro, realizado en Ica, se definió tal ta­rea y en el V Encuentro, se con­sagró el nacimiento del GEP.

Sin embargo, es necesario esta­blecer claramente que Gremio y Encuentros 'Baquerizo" son dos espacios, si bien complementa­rios y confluyentes, distintos en su carácter y contenido. El GEP es un instrumento orgánico reivin­dicativo –por supuesto, no ajeno a las tareas de investigación teó­rica y crítica–, y los Encuentros constituyen un espacio de com­posición y cobertura mucho más amplia. En el Gremio se agrupan todos los escritores que suscriban sus principios, estatutos y estén dispuestos a defenderlos En los Encuentros se articulan todos los escritores, investigadores, edito­res, promotores,  cultores, entidades que sostengan una propuesta sobre el temario que se plantea. Tanto así que no sólo es posible sino necesario que concurran pro­puestas diversas, heterogéneas, aun contrapuestas, con el solo re­quisito de la disposición de quie­nes las presentan, para observar el mayor rigor en su elaboración y la suficiente voluntad para sustentarlas y discutirlas.

Por supuesto que, los afiliados al Gremio, debemos ser los primeros impulsores de los Encuentros, pero con el afán de cristalizarlo como un espacio de la mayor am­plitud, trascendencia y calidad, y por ello, con la mejor disposición para atraer a la mayor cantidad de trabajadores de la literatura y la cultura nacional e internacional. En este sentido, los escritores afilia­dos al GEP tenemos la tarea de participar en su impulso y reali­zación, con el rigor y la solvencia necesarios.

 

ENCUENTROS BAQUERIZO Y AUTONOMÍA CULTURAL

Este tema no es tan obvio como puede parecer. Muchos proyectos de promoción y difusión cultural han perdido consistencia y finalmente naufragan en la intras­cendencia porque no supieron afrontar los riesgos que supone encontrar los recursos necesarios para concretar un certamen.

En ese sentido, la gestión de auspicios, apoyos, mecenazgos, no debe, bajo ningún argumento, significar desvirtuar su contenido, diluir su espíritu crítico, compla­cer anhelos o intereses ajenos a sus objetivos. Para ello, como en todo, necesitamos combinar esfuerzo e imaginación, trabajo y audacia, tesón y habilidad.

La realización exitosa del VIII En­cuentro "Manuel Jesús Baqueri­zo" en Huamachuco, supone salvar este escollo, que a veces inclusive desde la buena voluntad o el amiguismo, acecha el trabajo cultural democrático.

 

ENCUENTRO BAQUERIZO, ESPACIOS CULTURALES Y ESCENARIOS POPULARES

 

Finalmente, dos anotaciones. Por un lado, es necesario concebir a los Encuentros “M. J. Baquerizo" como parte de un conjunto de esfuerzos similares que, desde la cultura, el arte y la literatura se proponen construir una alter­nativa auténticamente democrá­tica y nacional, con los cuales se hace necesaria la coordinación y unidad de esfuerzos. En la actua­lidad esta tarea ya viene siendo encarada por diversos colectivos artísticos, literarios y culturales y constituye una tendencia que debemos fortalecer.

Y por otro lado, el desarrollo y la proyección de los Encuentros, y particularmente la presente edi­ción, deben tener en cuenta los escenarios no sólo vinculados al público cultivado sino al gran público, ese sector mayoritario de carácter popular que, al final de cuentas, es –debe ser– el destinatario de sus objetivos cen­trales.

 

 

Lima, julio de 2009

 

 

 

Zelideth Chávez Cuentas

zelidech@hotmail.com

Presidenta del Consejo Directivo
Nacional del Gremio de Escritores del Perú